
Alvear A. y Analuisa E. Estudio del cáncer de cérvix desde una perspectiva social
ISSN-E: 2697-3650
Revista Minerva
Vol.6, Número 16, (pp. 9-16)
Algunos de los síntomas y signos que pueden presentarse en pacientes con esta patología, suelen ser
sangrado vaginal después de las relaciones sexuales, entre períodos o después de la menopausia, flujo
vaginal acuoso y con sangre que puede ser abundante y tener un olor fétido, dolor pélvico o dolor durante
las relaciones sexuales. Es importante recalcar y dar a conocer que en la etapa primaria de la enfermedad no
hay presencia de signos ni síntomas por lo cual se hace relevante la salud preventiva de esta patología.
El cáncer cervicouterino afecta a las mujeres a partir de los 20 años, y en algunas ocasiones se desarrolla a
partir de una edad temprana como a los 18 años. Muchas veces puede llegar a la muerte, debido al acceso
limitado a los servicios de detección y tratamiento, la gran mayoría de las defunciones ocurre entre mujeres
que viven en países de ingresos bajos y medianos, considerando el aumento de la mortalidad prematura por
este tipo de cáncer en mujeres con esta enfermedad a nivel mundial [2]. De esta manera, el cáncer de cuello
uterino ocupa el segundo lugar de los cánceres ginecológicos, después del cáncer de mama, en prevalencia
encontramos el cáncer cervicouterino. En el año 2008 a nivel mundial se registraron 529.000 nuevos casos y
se suscitaron como consecuencia de este más de 275.000 muertes, el mayor número (31.700) ocurrió en
Latinoamérica. La prevalencia de esta patología en países latinoamericanos muestra el desconocimiento de
los métodos preventivos y el difícil acceso al tratamiento temprano [3].
En Ecuador, se expone un incremento de cáncer de cuello uterino del 46 %, obteniendo un promedio de
295 defunciones por año desde 1990 al 2019, sin embargo, en el año 2020 se registraron 1,534 nuevos
casos, representando la segunda causa de neoplasia maligna en mujeres, luego del cáncer de mama y de
estómago [4], [5]. La república ecuatoriana cuenta con dos instituciones principales para el manejo integral y
óptimo de pacientes con cáncer: el Ministerio de Salud Pública (MSP) que es el organismo de hospitales y
centros de salud especializados en todo el país y gratuito; y, por otro lado, la Sociedad De Lucha Contra El
Cáncer (SOLCA), institución sin fines de lucro [5].
El cáncer de cérvix, según la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer, IARC [6] por sus siglas en
inglés, es el segundo tipo de cáncer con mayor incidencia a nivel mundial, que afecta a las mujeres, entre los
20 y 69 años, el que ocupa el primer lugar es el cáncer de mama que, aunque son de diferentes topografías
anatómicas no se desvincula su relación con la patología a tratar en esta revisión; teniendo incidencia de
21,2 nuevos casos por cada 100 000 mujeres en el mundo.
En cuanto a prevención se trata, el cáncer cervicouterino es el único cáncer que suele ser potencialmente
prevenible, no obstante, es un importante problema de salud pública en el mundo, sobre todo en los países
en vías de desarrollo en los cuales hay acceso limitado a los centros de salud y a los tratamientos [6].
Algunas evidencias muestran que la introducción de programas de tamizaje para cáncer de cuello uterino,
sumado a las medidas preventivas que puede adoptar la población, impactan de manera positiva al tratar de
estabilizar la curva de casos nuevos y mortalidad por esta enfermedad [9]. Pronosticar este padecimiento es
inconstante y se sujeta en gran medida al estadio en el que se encuentre el cuadro patológico, es por ello,
que la detección temprana dentro de los programas de tamizaje y la aplicación de medidas preventivas,
eficientes y específicas, contribuyen al manejo eficaz de la enfermedad y a la disminución de existencia de
complicaciones ligadas al fracaso en la aplicación del tratamiento [10].
Por su parte, en Ecuador el cáncer cérvico uterino constituye la segunda causa de muerte por cáncer en
mujeres, según los censos que se han llevado a cabo durante los 5 últimos años [7], se diagnosticaron un
poco más de 1.600 nuevos casos de cáncer cervicouterino cada año (datos estimados para el 2019) y figura
como la segunda causa de muerte por cáncer, en mujeres que oscilan los 20 y 69 años [11]. Según
GLOBOCAN [8], Ecuador se posiciona en séptimo lugar, después de Chile, entre los países con mayor
prevalencia de cáncer cervicouterino de la región.
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