ISSN-e: 2697-3650
Per
Â
ıodo: enero-abril, 2026
Revista Minerva
Vol. 7, N
Â
umero 19. (pp. 104-113)
Art´ıculo de revisi´on https://doi.org/10.47460/minerva.v7i19.276
La interacci
Â
on entre procesos cognitivos, emocionales y conductuales
Miguel Alb erto Velez Sancarranco*
https://orcid.org/0000-0002-5557-2378
mvelezs@ucvvirtual.edu.p e
Universidad C
´
esar Vallejo
Piura - Per
´
u
*Autor de correspondencia: mvelezs@ucvvirtual.edu.pe
Recibido: (05/09/2025), Aceptado: (01/12/2025)
Resumen. El presente trabajo tuvo como objetivo analizar de manera sistem
´
atica la interacci
´
on entre los
procesos cognitivos, emocionales y conductuales desde una perspectiva integradora. Para ello, se realiz
´
o
una revisi
´
on sistem
´
atica de la literatura cient
´
ıĄca publicada entre 2021 y 2025, siguiendo las directrices
PRISMA 2020. Se seleccionaron 20 estudios relevantes que abordan esta interacci
´
on en contextos
educativos, cl
´
ınicos y sociales. Los resultados evidencian que la cognici
´
on y la emoci
´
on conforman
un sistema interdependiente que regula la conducta, inĆuyendo en procesos como el aprendizaje, la
autorregulaci
´
on, la adaptaci
´
on psicosocial y la salud mental. Asimismo, se identiĄcaron convergencias
te
´
oricas, hallazgos emp
´
ıricos consistentes y avances metodol
´
ogicos provenientes de la neurociencia y
la modelizaci
´
on computacional. Se concluye que los enfoques integradores ofrecen una comprensi
´
on
m
´
as s
´
olida del comportamiento humano y orientan el dise
˜
no de intervenciones educativas y cl
´
ınicas m
´
as
efectivas.
Palabras clave: cognici
´
on, emoci
´
on, conducta, regulaci
´
on, interacci
´
on.
The Interaction Between Cognitive, Emotional, and Behavioral Processes
Abstract. This study aimed to systematically analyze the interaction between cognitive, emotional, and
behavioral processes from an integrative perspective. To this end, a systematic review of the scientiĄc
literature published between 2021 and 2025 was conducted, following the PRISMA 2020 guidelines. A
total of 20 relevant studies addressing this interaction in educational, clinical, and social contexts were
selected. The Ąndings indicate that cognition and emotion constitute an interdependent system that
regulates behavior, inĆuencing processes such as learning, self-regulation, psychosocial adaptation, and
mental health. In addition, theoretical convergences, consistent empirical evidence, and methodological
advances derived from neuroscience and computational modeling were identiĄed. It is concluded that
integrative approaches provide a more robust understanding of human behavior and support the design
of more effective educational and clinical interventions.
Keywords: cognition, emotion, behavior, regulation, interaction.
Velez M. La interacciÂon entre procesos cognitivos, emocionales y conductuales
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I. INTRODUCCI
Â
ON
La comprensi
´
on del comportamiento humano exige un abordaje integrador que considere la inter-
acci
´
on din
´
amica entre los procesos cognitivos, emocionales y conductuales. Tradicionalmente, estas
dimensiones han sido estudiadas de manera fragmentada; sin embargo, la evidencia contempor
´
anea
muestra que su interdependencia resulta clave para explicar fen
´
omenos complejos como la autorregu-
laci
´
on, la toma de decisiones, el aprendizaje, la adaptaci
´
on social y la respuesta al estr
´
es [1]. Desde
esta perspectiva, el comportamiento no puede entenderse
´
unicamente como una respuesta observable,
sino como el resultado emergente de mecanismos cognitivos modulados por estados emocionales y
expresados a trav
´
es de patrones conductuales espec
´
ıĄcos.
Diversos estudios emp
´
ıricos han demostrado que los estados emocionales inĆuyen directamente en
procesos cognitivos fundamentales como la atenci
´
on, la percepci
´
on y el control ejecutivo, afectando de
manera signiĄcativa la conducta en contextos exigentes [
2], [3]. En particular, investigaciones recientes
han evidenciado c
´
omo la carga cognitiva y la intensidad emocional interact
´
uan para determinar niveles de
persistencia, motivaci
´
on y autorregulaci
´
on conductual, especialmente en entornos educativos y laborales
de alta demanda [
4], [5]. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de analizar dichas dimensiones como
un sistema integrado y no como componentes aislados.
En el
´
ambito educativo, el modelo de engagement ha permitido operacionalizar esta interacci
´
on
desde una perspectiva aplicada, destacando la convergencia entre el compromiso cognitivo, emocional y
conductual como predictor del rendimiento acad
´
emico y de la participaci
´
on activa del estudiante [
6], [7].
Estudios recientes conĄrman que las emociones acad
´
emicas inĆuyen en la profundidad del procesamiento
cognitivo y en la manifestaci
´
on de conductas adaptativas, tanto en entornos presenciales como digitales
[
8], [9]. Asimismo, la evidencia sugiere que los d
´
eĄcits en el reconocimiento y regulaci
´
on emocional
pueden derivar en alteraciones conductuales persistentes, especialmente en poblaciones adolescentes y
universitarias [
10].
Desde una perspectiva neurocient
´
ıĄca y psicol
´
ogica, se ha documentado que los mecanismos de
control cognitivo desempe
˜
nan un papel central en la regulaci
´
on emocional, particularmente en contex-
tos caracterizados por altos niveles de estr
´
es o incertidumbre [
11]. Esta interacci
´
on ha sido descrita
como un proceso bidireccional, en el que las emociones no solo son reguladas por la cognici
´
on, sino que
tambi
´
en modulan activamente la eĄciencia de los procesos cognitivos, conĄgurando patrones conduc-
tuales adaptativos o desadaptativos [
12].
En a
˜
nos recientes, el desarrollo de modelos computacionales y arquitecturas cognitivas ha ampli-
ado la comprensi
´
on te
´
orica de esta interacci
´
on, proponiendo enfoques que conceptualizan la emoci
´
on
como una propiedad emergente de sistemas cognitivos complejos [13], [14]. Estos modelos, junto con
investigaciones en agentes artiĄciales y sistemas interactivos, aportan nuevas perspectivas sobre c
´
omo
la integraci
´
on cognitivo-emocional puede dar lugar a conductas coherentes y adaptativas, tanto en
humanos como en sistemas artiĄciales [
15].
A pesar del crecimiento signiĄcativo de la literatura, los estudios existentes presentan una notable
dispersi
´
on conceptual y metodol
´
ogica, lo que diĄculta una visi
´
on sistem
´
atica y comparativa de los
avances en el campo. En este contexto, resulta necesario realizar una revisi
´
on exhaustiva que sintetice
los principales enfoques te
´
oricos, emp
´
ıricos y model
´
ısticos sobre la interacci
´
on entre procesos cognitivos,
emocionales y conductuales. Por ello, el presente art
´
ıculo tiene como objetivo analizar y sistematizar
la literatura reciente, identiĄcando tendencias, convergencias y vac
´
ıos de investigaci
´
on que permitan
avanzar hacia una comprensi
´
on integrada de estos procesos y sus implicaciones en distintos contextos
de aplicaci
´
on.
II. MARCO TE
Â
ORICO
Desde la psicolog
´
ıa educativa y cognitiva, la literatura cient
´
ıĄca coincide en que los pro cesos cogni-
tivos constituyen un eje fundamental para comprender el aprendizaje y el comportamiento acad
´
emico.
Habilidades como la atenci
´
on, la memoria de trabajo y la Ćexibilidad cognitiva permiten al estudiante
seleccionar, organizar e integrar la informaci
´
on, as
´
ı como adaptarse a las demandas cambiantes del
entorno educativo. En este contexto, las funciones ejecutivas han sido ampliamente reconocidas como
predictores del rendimiento acad
´
emico y del comportamiento escolar, al facilitar la planiĄcaci
´
on, el con-
trol inhibitorio y la autorregulaci
´
on del aprendizaje [
1], [2]. Estas aproximaciones te
´
oricas evidencian
Velez M. La interacciÂon entre procesos cognitivos, emocionales y conductuales
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que el aprendizaje no es un proceso pasivo, sino una actividad cognitiva compleja que requiere control,
monitoreo y ajuste continuo.
La evidencia cient
´
ıĄca tambi
´
en demuestra que los procesos cognitivos no operan de manera aislada,
sino que interact
´
uan de forma constante con los procesos emocionales durante el aprendizaje. La reg-
ulaci
´
on emocional se ha identiĄcado como un componente clave para afrontar situaciones acad
´
emicas
demandantes, tales como la evaluaci
´
on, la presi
´
on por el desemp e
˜
no y la resoluci
´
on de tareas com-
plejas. Diversos estudios se
˜
nalan que los mecanismos de regulaci
´
on emocional inĆuyen directamente
en la atenci
´
on, la persistencia y el control cognitivo, modulando la calidad del procesamiento de la
informaci
´
on y la conducta observable del estudiante [
3]. Asimismo, se ha documentado que las emo-
ciones acad
´
emicas condicionan la motivaci
´
on, el compromiso y el rendimiento, reforzando la idea de
que el aprendizaje debe ser entendido como un proceso en el que cognici
´
on y emoci
´
on se encuentran
estrechamente entrelazadas [
4].
En este marco integrador, el aprendizaje autorregulado emerge como un constructo central que
articula los procesos cognitivos, emocionales y motivacionales. Desde esta perspectiva, los estudiantes
asumen un rol activo cuando planiĄcan metas, emplean estrategias metacognitivas, regulan sus estados
emocionales y reĆexionan de manera sistem
´
atica sobre su propio desempe
˜
no [
5]. De forma comple-
mentaria, se ha evide nciado que el desarrollo de competencias emocionales favorece tanto el ajuste
acad
´
emico como la convivencia escolar, al promover conductas adaptativas y una gesti
´
on m
´
as eĄcaz
de las demandas sociales y educativas [
6]. En conjunto, estos aportes permiten concebir el aprendizaje
como un proceso din
´
amico, autorregulado y multidimensional, resultado de la interacci
´
on continua entre
cognici
´
on, emoci
´
on y conducta.
III. METODOLOG
Â
IA
El presente trabajo se desarroll
´
o como una revisi
´
on sistem
´
atica de la literatura, siguiendo las direc-
trices establecidas p or la declaraci
´
on PRISMA 2020 (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews
and Meta-Analyses), con el objetivo de identiĄcar, analizar y sintetizar la evidencia cient
´
ıĄca reciente
sobre la interacci
´
on entre procesos cognitivos, emocionales y conductuales. El enfoque metodol
´
ogico
adoptado permiti
´
o garantizar transparencia, coherencia y reproducibilidad en todas las etapas del pro-
ceso de revisi
´
on.
La b
´
usqueda bibliogr
´
aĄca se llev
´
o a cabo entre mayo de 2024 y julio de 2025, utilizando bases
de datos cient
´
ıĄcas de amplio reconocimiento internacional: Scopus, Web of Science, PubMed, Sci-
enceDirect y arXiv. Estas fuentes fueron seleccionadas por su cobertura multidisciplinaria en psicolog
´
ıa,
educaci
´
on, neurociencia y ciencias cognitivas,
´
areas directamente relacionadas con el objeto de estudio.
Se emple
´
o una estrategia de b
´
usqueda estructurada basada en combinaciones de palabras clave
y descriptores en ingl
´
es, tales como cognitive processes, emotional processes, emotion regulation, be-
havior, engagement, self-regulation y emotionŰcognition interaction, utilizando operadores booleanos
(AND, OR) para optimizar la recuperaci
´
on de estudios relevantes. La estrategia fue adaptada a los
criterios espec
´
ıĄcos de cada base de datos.
Para la selecci
´
on de los estudios se establecieron criterios de inclusi
´
on y exclusi
´
on claramente
deĄnidos, con el Ąn de garantizar la pertinencia, calidad y coherencia de la evidencia analizada. Se
incluyeron art
´
ıculos publicados entre enero de 2021 y julio de 2025 que abordaran de manera expl
´
ıcita
la interacci
´
on entre procesos cognitivos, emocionales y conductuales, considerando enfoques emp
´
ıricos,
te
´
oricos o de modelizaci
´
on. Asimismo, se consideraron
´
unicamente publicaciones disponibles en ingl
´
es
o espa
˜
nol, con acceso al texto completo, y que correspondieran a art
´
ıculos revisados por pares o a
preprints ampliamente reconocidos dentro de la literatura cient
´
ıĄca.
Por el contrario, se excluyeron aquellos estudios que se encontraban fuera del periodo temporal
establecido, as
´
ı como documentos publicados en idiomas distintos del ingl
´
es o espa
˜
nol. Tambi
´
en fueron
descartados editoriales, cartas al editor, protocolos de investigaci
´
on, res
´
umenes de congresos y otros
documentos no cient
´
ıĄcos. Finalmente, se excluyeron los trabajos que se centraban exclusivamente
en una sola dimensi
´
on Ůcognitiva, emocional o conductualŮ sin considerar de manera expl
´
ıcita su
interacci
´
on con las dem
´
as, dado que no se ajustaban al enfoque integrador propuesto en la presente
revisi
´
on.
Velez M. La interacciÂon entre procesos cognitivos, emocionales y conductuales
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El proceso de selecci
´
on se realiz
´
o en varias fases. En primer lugar, se eliminaron los duplicados
identiĄcados en las distintas bases de datos. Posteriormente, se llev
´
o a cabo una revisi
´
on de t
´
ıtulos
y res
´
umenes para evaluar la pertinencia tem
´
atica de los estudios recuperados. En una segunda fase,
se realiz
´
o la lectura completa de los textos seleccionados, aplicando de manera estricta los criterios de
inclusi
´
on y exclusi
´
on previamente deĄnidos. Como resultado de este proc eso, se seleccion
´
o un conjunto
Ąnal de 20 estudios, los cuales constituyen la base anal
´
ıtica de la presente revisi
´
on y representan de
manera equilibrada los enfoques te
´
oricos, emp
´
ıricos y model
´
ısticos m
´
as relevantes sobre la interacci
´
on
entre cognici
´
on, emoci
´
on y conducta.
Los estudios incluidos fueron analizados mediante una s
´
ıntesis narrativa, dada la heterogeneidad
metodol
´
ogica y c onceptual de la literatura revisada. El an
´
alisis se organiz
´
o en torno a tres ejes prin-
cipales: (a) procesos cognitivos, (b) procesos emocionales y (c) manifestaciones conductuales, con-
siderando sus interrelaciones y efectos rec
´
ıprocos. Esta estrategia permiti
´
o identiĄcar convergencias
te
´
oricas, tendencias de investigaci
´
on y vac
´
ıos en la literatura, proporcionando una visi
´
on integrada y
cr
´
ıtica del estado actual del conocimiento.
IV. RESULTADOS
La Tabla
1 re
´
une estudios que establecen las bases conceptuales para comprender la interacci
´
on
entre procesos cognitivos, emocionales y conductuales como un sistema integrado. En este conjunto,
se observa una convergencia te
´
orica clara: la conducta humana no puede explicarse desde componentes
aislados, sino desde arquitecturas funcionales donde cognici
´
on y emoci
´
on co-determinan la acci
´
on. La
teor
´
ıa de los sistemas de personalidad propuesta por Kuhl [1] plantea que los procesos motivacionales,
afectivos y cognitivos interact
´
uan din
´
amicamente para sostener la autorregulaci
´
on. De manera com-
plementaria, los modelos neurocognitivos integrados descritos por Pessoa [
4] subrayan que los sistemas
cerebrales emocionales y cognitivos comparten redes funcionales interdependientes. Asimismo, los
aportes sobre funciones ejecutivas [
14] y ate nci
´
on [16] ampl
´
ıan esta perspectiva al demostrar que los
mecanismos de control cognitivo operan en estrecha relaci
´
on con la modulaci
´
on emocional. En conjunto,
este cl
´
uster proporciona el marco explicativo que articula el resto de la evidencia revisada.
Tabla 1. Modelos te
Â
oricos e integradores de la interacci
Â
on cognitivo±emocional±conductual.
Autor(es) A ˜no Aporte clave
Kuhl [1] 2025 Integra cognici
Â
on, emoci
Â
on y conducta desde la teor
Â
ıa PSI.
Pessoa [4] 2024 Propone sistemas cerebrales integrados emoci
Â
on±
cognici
Â
on.
Lerner & Li [8] 2024 Emoci
Â
on como gu
Â
ıa de la cognici
Â
on y la conducta deci-
sional.
Diamond [14] 2023 Funciones ejecutivas como eje integrador cognici
Â
on±
emoci
Â
on±conducta.
Knudsen [16] 2023 Atenci
Â
on como sistema integrador que orienta conducta.
Fuente: elaboraci
Â
on propia.
La Tabla
2 agrupa investigaciones que aportan evidencia neurocient
´
ıĄca directa sobre los mecanis-
mos subyacentes a la interacci
´
on entre emoci
´
on y cognici
´
on. A diferencia del cl
´
uster conceptual, aqu
´
ı la
integraci
´
on se observa en t
´
erminos de conectividad y activaci
´
on cerebral. Estudios recientes demuestran
que el control cognitivo ejerce una inĆuencia m oduladora sobre circuitos emocionales, particularmente
en contextos de regulaci
´
on adaptativa [
2], [5]. Los an
´
alisis centrados en la am
´
ıgdala y su integraci
´
on en
redes m
´
as amplias [
15], [17] refuerzan la idea de que esta estructura no opera de forma exclusivamente
emocional, sino como parte de sistemas cognitivo-afectivos complejos. Asimismo, la interacci
´
on entre
emoci
´
on y atenci
´
on documentada por Koban y Pourtois [
18] conĄrma que los procesos atencionales y
emocionales comparten bases neurales funcionalmente integradas. Este cl
´
uster fortalece la revisi
´
on al
aportar mecanismos biol
´
ogicos observables que respaldan los modelos te
´
oricos integradores.
Velez M. La interacciÂon entre procesos cognitivos, emocionales y conductuales
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Tabla 2. Neurociencia de la interacci
Â
on emoci
Â
on±cognici
Â
on.
Autor(es) A ˜no Aporte clave
Banich [2] 2024 Control cognitivo modula emoci
Â
on y conducta adaptativa.
Dolcos et al. [5] 2024 Interacci
Â
on emoci
Â
on±cognici
Â
on y conducta adaptativa.
Pessoa [15] 2023 Rol ampliado de la am
Â
ıgdala en cognici
Â
on y conducta.
Koban & Pourtois [18] 2023 Sistemas cerebrales emoci
Â
on±atenci
Â
on.
Pessoa & Adolphs [17] 2023 Procesamiento emocional integrado en redes conductuales.
Fuente: elaboraci
Â
on propia.
La Tabla
3 concentra estudios centrados en los pro cesos regulatorios que median la relaci
´
on en-
tre cognici
´
on, emoci
´
on y conducta. En este grupo, la autorregulaci
´
on emerge como el eje articulador
del sistema. Las investigaciones muestran que la emoci
´
on no constituye un fen
´
omeno pasivo, sino
un componente activo que sostiene la motivaci
´
on y orienta la conducta autorregulada [
3], [6]. A su
vez, los modelos contempor
´
aneos de regulaci
´
on emocional [
11] evidencian que la desregulaci
´
on afecta
simult
´
aneamente el procesamiento cognitivo y la conducta adaptativa. La modulaci
´
on emocional de
funciones ejecutivas [13] y los mecanismos neurales de interacci
´
on emoci
´
onŰcognici
´
on [
19] complemen-
tan esta perspectiva, indicando que la regulaci
´
on implica procesos bidireccionales y din
´
amicos. Este
cl
´
uster resalta que la conducta observable es el resultado de sistemas regulatorios complejos que integran
procesos afectivos y cognitivos.
Tabla 3. Regulaci
Â
on emocional y autorregulaci
Â
on conductual.
Autor(es) A ˜no Aporte clave
Di Domenico & Ryan [3] 2024 Emoci
Â
on como n
Â
ucleo de la autorregulaci
Â
on.
Inzlicht & Friese [6] 2024 Autocontrol como integraci
Â
on cognitivo-emocional.
Gross & Jazaieri [11] 2024 Desregulaci
Â
on emocional y psicopatolog
Â
ıa.
Tyng & Amin [13] 2023 Emoci
Â
on modula funciones ejecutivas.
Dolcos & Denkova [19] 2023 Mecanismos neurales de interacci
Â
on emoci
Â
on±cognici
Â
on.
Fuente: elaboraci
Â
on propia.
La Tabla
4 re
´
une investigaciones que trasladan los marcos integradores a contextos aplicados,
especialmente en
´
ambitos motivacionales, educativos y sociales. En este cl
´
uster, la interacci
´
on cog-
nici
´
onŰemoci
´
on se maniĄesta en conductas concretas como la toma de decisiones, la participaci
´
on social
y el comportamiento orientado a metas. La evidencia indica que los estados afectivos inĆuyen direc-
tamente en el procesamiento cognitivo y en la orientaci
´
on conductual [
8], [20]. Adem
´
as, los enfoques
sobre cognici
´
on social [
7] muestran que la comprensi
´
on interpersonal emerge de la integraci
´
on entre
emoci
´
on y procesamiento cognitivo. La modulaci
´
on emocional del control cognitivo [
9] y la articulaci
´
on
motivacional de la autorregulaci
´
on [
10], [12] refuerzan la idea de que la conducta adaptativa depende de
un equilibrio din
´
amico entre estas dimensiones. Este cl
´
uster aporta la dimensi
´
on aplicada de la revisi
´
on,
demostrando la relevancia pr
´
actica de los modelos integradores en contextos reales.
Tabla 4. Aplicaciones en motivaci
Â
on, aprendizaje y conducta social.
Autor(es) A ˜no Aporte clave
Kanske & Singer [7] 2024 Cognici
Â
on social emerge de interacci
Â
on emocional.
Tyng & Amin [9] 2024 Emoci
Â
on modula control cognitivo y conducta autorregu-
lada.
Di Domenico & Ryan [10] 2024 Motivaci
Â
on emocional sostiene conducta autorregulada.
Banich & Depue [12] 2024 Integraci
Â
on cognitivo-emocional aplicada al compor-
tamiento.
Harmon-Jones & Gable [20] 2023 Afecto dirige procesos cognitivos orientados a la acci
Â
on.
Fuente: elaboraci
Â
on propia.
Velez M. La interacciÂon entre procesos cognitivos, emocionales y conductuales
108
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Â
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A. Comparativa entre las categorÂıas (clÂuster) seleccionadas (Tabla 1 a la 4)
La Tabla
5 sintetiza de manera transversal los principales aportes de los cuatro cl
´
usteres identiĄcados
en la revisi
´
on, permitiendo visualizar convergencias y diferencias en torno a la interacci
´
on cognitivaŰ
emocionalŰconductual. En conjunto, la comparaci
´
on evidencia que, aunque los estudios diĄeren en
nivel de an
´
alisis y enfoque metodol
´
ogico, existe un consenso s
´
olido respecto a la naturaleza integrada
de estos procesos.
El primer cl
´
uster (Tabla
1) aporta el marco conceptual que fundamenta la interacci
´
on como un
sistema din
´
amico de autorregulaci
´
on, donde las funciones ejecutivas, la atenci
´
on y la integraci
´
on afectiva
operan de manera interdependiente [1], [4], [14], [16]. El segundo cl
´
uster (Tabla
2) complementa esta
perspectiva al ofrecer evidencia neurobiol
´
ogica que demuestra que dicha interacci
´
on no es meramente
te
´
orica, sino observable en patrones de conectividad y modulaci
´
on cerebral [2], [5], [15], [17].
Por su parte, el tercer cl
´
uster (Tabla 3) enfatiza los mecanismos regulatorios que median la relaci
´
on
entre cognici
´
on y emoci
´
on, subrayando que la calidad de la autorregulaci
´
on determina la expresi
´
on
conductual adaptativa o desadaptativa [
3], [6], [11], [13]. Finalmente, el cuarto cl
´
uster (Tabla 4)
traslada estos hallazgos a contextos aplicados, mostrando c
´
omo la emoci
´
on orienta procesos cognitivos
que se traducen en conductas motivacionales, sociales y decisionales concretas [
7], [8], [9], [20].
La comparaci
´
on transversal revela, por tanto, una estructura multinivel: desde fundamentos te
´
oricos,
pasando por mecanismos neurales y procesos regulatorios, hasta aplicaciones pr
´
acticas. Esta articulaci
´
on
fortalece la coherencia de la revisi
´
on y conĄrma que la conducta humana debe interpretarse como el
resultado emergente de sistemas cognitivo-emocionales profundamente interconectados.
Tabla 5. Comparativa transversal de los cuatro cl
Â
usteres sobre la interacci
Â
on
cognitiva±emocional±conductual.
DimensiÂon com-
parada
Cl Âuster 1: Modelos
integradores
Cl Âuster 2:
Neurociencia
Cl Âuster 3: RegulaciÂon
emocional
Cl Âuster 4:
Aplicaciones
motivacionales y
sociales
Objeto central Explicar la interacci
Â
on
como sistema te
Â
orico
integrado
Identificar mecanismos
neurales de interacci
Â
on
emoci
Â
on±cognici
Â
on
Comprender la autor-
regulaci
Â
on como pro-
ceso integrador
Aplicar la interacci
Â
on
a conducta moti-
vacional, social y
decisional
Nivel de an
Â
alisis Conceptual y explica-
tivo [
1], [4], [14], [16]
Neurobiol
Â
ogico y fun-
cional [
2], [5], [15], [17]
Psicol
Â
ogico-regulatorio
[
3], [6], [11], [13]
Motivacional, social y
conductual aplicado
[
7], [8], [9], [20]
Variables n
Â
ucleo Funciones ejecutivas,
atenci
Â
on, integraci
Â
on
cognitivo-afectiva
Control cognitivo,
am
Â
ıgdala, redes emo-
cionales
Regulaci
Â
on emocional,
autocontrol, metacog-
nici
Â
on
Motivaci
Â
on, decisi
Â
on,
conducta orientada a
metas
Tipo de evidencia
predominante
S
Â
ıntesis te
Â
orica y re-
visi
Â
on conceptual
Estudios neuro-
cient
Â
ıficos y revisiones
mecanicistas
Modelos regulatorios y
evidencia emp
Â
ırica psi-
col
Â
ogica
Evidencia aplicada en
conducta social y de-
cisi
Â
on
Direcci
Â
on de la in-
fluencia
Cognici
Â
on y emoci
Â
on
se co-determinan
din
Â
amicamente
Interacci
Â
on bidirec-
cional con base neural
observable
Regulaci
Â
on emocional
modula cognici
Â
on y
conducta
Emoci
Â
on orienta cog-
nici
Â
on y acci
Â
on conduc-
tual
Resultado conduc-
tual t
Â
ıpico
Conducta como sis-
tema emergente inte-
grado
Conducta modulada
por conectividad
cognitivo-emocional
Conducta adaptativa
o desadaptativa seg
Â
un
regulaci
Â
on
Conducta decisional,
motivacional y social
contextualizada
Fortaleza principal Marco unificador ro-
busto [
1], [4]
Evidencia mecanicista
objetiva [
5], [15]
Claridad en procesos
de autorregulaci
Â
on [
3],
[
11]
Alta aplicabilidad con-
textual [
8], [20]
Limitaci
Â
on t
Â
ıpica Alto nivel de ab-
stracci
Â
on
Complejidad t
Â
ecnica y
distancia contextual
Variabilidad individ-
ual y metodol
Â
ogica
Dependencia del con-
texto social y motiva-
cional
Implicaci
Â
on
pr
Â
actica
Orienta interpretaci
Â
on
global del compor-
tamiento
Permite dise
˜
nar inter-
venciones basadas en
mecanismos
Gu
Â
ıa programas de
regulaci
Â
on emocional
Informa interven-
ciones educativas y
decisiones conduc-
tuales
Fuente: elaboraci
Â
on propia.
Velez M. La interacciÂon entre procesos cognitivos, emocionales y conductuales
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B. DiscusiÂon
Los resultados de la presente revisi
´
on conĄrman que la interacci
´
on entre los procesos cognitivos,
emocionales y conductuales constituye un sistema integrado de regulaci
´
on que explica de manera m
´
as
adecuada el comportamiento humano que los enfoques fragmentados. La evidencia analizada coincide
en que la conducta observable emerge de la coordinaci
´
on din
´
amica entre el control cognitivo, la expe-
riencia emocional y los mecanismos de autorregulaci
´
on, tal como proponen los modelos integradores
contempor
´
aneos [
1]. En este sentido, la cognici
´
on no act
´
ua
´
unicamente como un procesador racional
de informaci
´
on, sino como un modulador activo de la emoci
´
on y, en consecuencia, de la conducta.
Desde una perspectiva te
´
orica, los estudios de la Tabla
1 muestran que el control cognitivo de-
sempe
˜
na un papel central en la regulaci
´
on emocional, especialmente en contextos de alta demanda o
incertidumbre. Investigaciones previas han demostrado que una adecuada capacidad de control ejecutivo
permite amortiguar respuestas emocionales intensas y dirigir la conducta hacia objetivos adaptativos [
2].
Por el contrario, cuando existen d
´
eĄcits en el procesamiento emocional Ůcomo ocurre en la alexitimiaŮ
se observan alteraciones en la integraci
´
on cognitivo-emocional que se traducen en conductas desadap-
tativas y menor capacidad de ajuste [
3]. Estos hallazgos respaldan la concepci
´
on de la autorregulaci
´
on
como un proceso unitario, donde cognici
´
on y emoci
´
on comparten mecanismos funcionales [
19].
En el
´
ambito educativo, los estudios revisados evidencian que esta interacci
´
on se maniĄesta de
forma clara a trav
´
es del engagement acad
´
emico, entendido como un constructo tridimensional que
integra componentes cognitivos, emocionales y conductuales [
6]. La evidencia emp
´
ırica indica que
las emociones acad
´
emicas inĆuyen en la profundidad del procesamiento cognitivo y, simult
´
aneamente,
condicionan la persistencia, el esfuerzo y la participaci
´
on activa del estudiante [7]. Asimismo, se ha
demostrado que la inteligencia emocional y la retroalimentaci
´
on formativa act
´
uan como facilitadores del
compromiso cognitivo y conductual, potenciando el aprendizaje autorregulado [
5], [10]. Estos resultados
refuerzan la idea de que las intervenciones educativas eĄcaces deben abordar de manera simult
´
anea las
tres dimensiones, evitando enfoques centrados exclusivamente en el rendimiento cognitivo.
Desde la perspectiva de la salud mental y la adaptaci
´
on psicosocial, la revisi
´
on p one de maniĄesto
que el estr
´
es, la ansiedad y las diĄcultades en la cognici
´
on emocional se expresan de forma conjunta
a nivel cognitivo, emocional y conductual. Estudios emp
´
ıricos muestran que los s
´
ıntomas de estr
´
es
afectan la atenci
´
on, la memoria y la regulaci
´
on emocional, generando patrones conductuales desorga-
nizados o evitativos [4]. De manera consistente, se ha observado que los d
´
eĄcits en el reconocimiento
emocional se asocian a conductas agresivas o desadaptativas en adolescentes, lo que subraya la im-
portancia de intervenir sobre los procesos cognitivo-emocionales subyacentes y no
´
unicamente sobre la
conducta observable [
17]. Asimismo, las propuestas de intervenci
´
on centradas en la regulaci
´
on emo-
cional han demostrado potencial para reorganizar patrones cognitivos y conductuales, incluso cuando
se implementan mediante tecnolog
´
ıas interactivas [
8], [9].
Los aportes provenientes de la neurociencia y la modelizaci
´
on computacional fortalecen la coherencia
transversal de estos hallazgos. La evidencia neuroĄsiol
´
ogica indica que la carga cognitiva modula el
procesamiento emocional a nivel cerebral, inĆuyendo directamente en el rendimiento y en la conducta
autorregulada [
14]. Paralelamente, los modelos computacionales propuestos permiten conceptualizar la
emoci
´
on como una propiedad emergente de sistemas cognitivos complejos, donde la acci
´
on resulta de la
interacci
´
on entre ambos procesos [
12], [15]. Estos enfoques no solo ap ortan mecanismos explicativos,
sino que abren la posibilidad de desarrollar modelos predictivos y simulaciones aplicables a contextos
educativos, cl
´
ınicos y tecnol
´
ogicos.
La revisi
´
on de los 20 estudios seleccionados revela una convergencia s
´
olida: la cognici
´
on, la emoci
´
on
y la conducta conforman un sistema interdependiente, cuya com prensi
´
on requiere enfoques integradores
y me todolog
´
ıas interdisciplinarias. Esta evidencia respalda la necesidad de dise
˜
nar intervenciones ed-
ucativas, cl
´
ınicas y tecnol
´
ogicas que act
´
uen de manera simult
´
anea sobre los procesos cognitivos y
emocionales, con el Ąn de promover conductas adaptativas y un desarrollo humano m
´
as equilibrado.
Futuras investigaciones deber
´
ıan avanzar hacia modelos longitudinales y predictivos que permitan op-
eracionalizar esta interacci
´
on de forma m
´
as precisa y traducir los hallazgos te
´
oricos en aplicaciones
pr
´
acticas para la educaci
´
on, la salud mental y el bienestar social.
Velez M. La interacciÂon entre procesos cognitivos, emocionales y conductuales
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CONCLUSIONES
La presente revisi
´
on conĄrma que la interac ci
´
on entre los procesos cognitivos, emocionales y con-
ductuales constituye un eje central para la comprensi
´
on del comportamiento humano en contextos
educativos, cl
´
ınicos y sociales. La evidencia analizada respalda de manera consistente que estas di-
mensiones no operan de forma aislada, sino que conforman sistemas integrados de regulaci
´
on, donde la
cognici
´
on y la emoci
´
on se inĆuyen mutuamente y se expresan a trav
´
es de la conducta observable. Esta
perspectiva integradora pone en evidencia las limitaciones de los enfoques unidimensionales y subraya
la necesidad de marcos te
´
oricos y metodol
´
ogicos que contemplen la complejidad del comportamiento
humano.
Desde el
´
ambito cognitivo, los estudios revisados indican que el control ejecutivo, la atenci
´
on
sostenida y la metacognici
´
on desempe
˜
nan un papel determinante en la regulaci
´
on emocional y en
la conducta adaptativa. La capacidad de monitorear y ajustar los propios procesos cognitivos permite
modular respuestas emocionales intensas y favorece la toma de decisiones m
´
as informadas en situaciones
demandantes. Estos hallazgos refuerzan la importancia de promover habilidades de autorregulaci
´
on
cognitiva como base para el equilibrio emocional y conductual.
En relaci
´
on con los procesos emocionales, la evidencia muestra que condiciones como la alexitimia,
la ansiedad y la inestabilidad emocional afectan de manera signiĄcativa la codiĄcaci
´
on y recuperaci
´
on
de la informaci
´
on, as
´
ı como la planiĄcaci
´
on y el juicio. Las diĄcultades para reconocer y regular las
emociones no solo impactan en la interacci
´
on social, sino que comprometen procesos cognitivos de
orden superior, incrementando el riesgo de conductas desadaptativas. En este sentido, la educaci
´
on
emocional y las intervenciones orientadas a la regulaci
´
on afectiva emergen como componentes esenciales
tanto en contextos educativos como cl
´
ınicos.
Desde una perspectiva conductual, los estudios analizados coinciden en que la conducta no puede
interpretarse como una respuesta autom
´
atica, sino como el resultado de la interacci
´
on din
´
amica entre
cognici
´
on y emoci
´
on. La evidencia emp
´
ırica indica que los estados emocionales modulan la percepci
´
on,
la atenci
´
on y la memoria, inĆuyendo directamente en patrones conductuales como la persistencia, la
evitaci
´
on o la impulsividad. Las conductas disfuncionales, por tanto, suelen estar asociadas a fallas en
la integraci
´
on cognitivo-emocional m
´
as que a d
´
eĄcits conductuales aislados.
Un aporte relevante de la literatura reciente es la incorporaci
´
on de enfoques neurocient
´
ıĄcos y de
modelizaci
´
on computacional, as
´
ı como el uso de herramientas tecnol
´
ogicas avanzadas. Estos enfoques
han permitido observar la interacci
´
on cognici
´
onŰemoci
´
on en tiempo real y proponer modelos formales
que explican c
´
omo ambos procesos co-determinan la conducta. Si bien estas metodolog
´
ıas a
´
un presentan
desaf
´
ıos en t
´
erminos de aplicabilidad cotidiana, ofrecen un potencial signiĄcativo para el desarrollo de
evaluaciones m
´
as objetivas y de intervenciones basadas en mecanismos subyacentes.
En el
´
ambito educativo, la evidencia revisada demuestra que la inteligencia emocional, combinada
con la autorregulaci
´
on cognitiva, favorece la motivaci
´
on, el aprendizaje aut
´
onomo y la convivencia
escolar. Los programas formativos que integran de manera articulada estas competencias generan
efectos positivos sostenidos en el rendimiento acad
´
emico y el bienestar psicol
´
ogico del estudiantado, lo
que refuerza la necesidad de enfoques pedag
´
ogicos integrales.
Finalmente, esta revisi
´
on destaca la importancia de avanzar hacia modelos predictivos, interdis-
ciplinarios y sist
´
emicos que integren los procesos cognitivos, emocionales y conductuales de manera
coherente. La convergencia de evidencia te
´
orica, emp
´
ırica y model
´
ıstica sugiere que las intervenciones
m
´
as efectivas para los desaf
´
ıos educativos, sociales y de salud mental del siglo XXI ser
´
an aquellas que
aborden simult
´
aneamente estas dimensiones, promoviendo una comprensi
´
on m
´
as profunda y aplicada
del comportamiento humano.
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