
ISSN-e: 2697-3650
Per
Â
ıodo: enero-abril, 2026
Revista Minerva
Vol. 7, N
Â
umero 19. (pp. 236-246)
han sido objeto de inter
´
es en procesos de extracci
´
on para la obtenci
´
on de productos de valor agregado
[
12], [13].
Desde una perspectiva funcional, estas caracter
´
ısticas Ąsicoqu
´
ımicas conĄeren a la cachaza una
notable versatilidad como materia prima en distintos procesos de valorizaci
´
on. Su alto contenido
de materia org
´
anica y su biodegradabilidad favorecen su uso en aplicaciones agr
´
ıcolas, mejorando la
estructura del suelo, la retenci
´
on de humedad y la actividad microbiol
´
ogica [
2], [5]. De igual manera,
su composici
´
on rica en carbono y compuestos fermentables la convierte en un sustrato adecuado para
procesos de conversi
´
on energ
´
etica, como la digesti
´
on anaerobia para la producci
´
on de biog
´
as [
6], [7],
[
8]. Por otro lado, la presencia de compuestos lignocelul
´
osicos y minerales permite su incorporaci
´
on en
matrices de materiales compuestos, contribuyendo al desarrollo de alternativas sostenibles en el
´
ambito
de la construcci
´
on y la ingenier
´
ıa de materiales [
14], [15], [16], [17].
De esta manera, la cachaza puede ser entendida no solo como un residuo agroindustrial, sino como
una biomasa compleja con propiedades estructurales, qu
´
ımicas y funcionales que sustentan su potencial
de valorizaci
´
on en m
´
ultiples cadenas productivas. Esta caracterizaci
´
on integral resulta fundamental
para comprender las diferentes rutas de aprovechamiento abordadas en la literatura, as
´
ı como para
justiĄcar su inclusi
´
on dentro de estrategias de econom
´
ıa circular orientadas a la sostenibilidad del sector
azucarero.
B. Rutas de valorizaciÂon de la cachaza en la agroindustria
La cachaza constituye un subproducto s
´
olido generado en la industria azucarera durante la etapa
de clariĄcaci
´
on del jugo de ca
˜
na, proceso en el cual el jugo extra
´
ıdo en la molienda, caracterizado
por su naturaleza
´
acida, con un pH aproximado de 5,2, es tratado con lechada de cal para favorecer
la neutralizaci
´
on, reducir las p
´
erdidas de sacarosa y promover la precipitaci
´
on de impurezas org
´
anicas
e inorg
´
anicas [
14]. A partir de los sedimentos formados por Ćoculaci
´
on, este material es separado
mediante Ąltraci
´
on al vac
´
ıo, dando origen a un residuo de aspecto esponjoso y amorfo, con tonalidades
que var
´
ıan entre marr
´
on oscuro y negro, y con una elevada capacidad de retenci
´
on de agua [
1]. Desde
el punto de vista composicional, la cachaza presenta una notable riqueza nutricional, con contenidos
promedio de 1,32% de nitr
´
ogeno, 1,99% de f
´
osforo y 0,67% de potasio, adem
´
as de micronutrientes
como zinc (113 mg/kg) y boro (24 mg/kg). Asimismo, exhibe una relaci
´
on carbono-nitr
´
ogeno de 32,6,
un contenido de carbono total del 28,73% y una humedad cercana al 70% [
3], lo que la posiciona como
un recurso de alto potencial para aplicaciones biotecnol
´
ogicas, agroindustriales y energ
´
eticas.
En el
´
ambito agr
´
ıcola, la cachaza ha sido ampliamente estudiada como enmienda org
´
anica debido
a su capacidad para mejorar las propiedades f
´
ısicas, qu
´
ımicas y biol
´
ogicas del suelo. Su aplicaci
´
on
puede realizarse de forma directa o mediante procesos controlados de compostaje, los cuales permiten
estabilizar la materia org
´
anica y optimizar la disponibilidad de nutrientes [15]. En este sentido, diversos
estudios han evidenciado que el compost derivado de cachaza contribuye a mejorar la estructura del
suelo, incrementar la retenci
´
on de humedad y estimular la actividad microbiana beneĄciosa para los
cultivos [
14]. No obstante, a pesar de estos beneĄcios, la gesti
´
on inadecuada de grandes vol
´
umenes
de cachaza representa un problema ambiental signiĄcativo, ya que su descomposici
´
on natural genera
lixiviados
´
acidos que pueden afectar la calidad del suelo y de las aguas subterr
´
aneas, adem
´
as de emitir
gases que intensiĄcan el calentamiento global [
16], [11]. Este escenario pone de maniĄesto la necesidad
de implementar estrategias sostenibles de manejo que permitan maximizar sus beneĄcios y minimizar
sus impactos negativos.
Paralelamente, la valorizaci
´
on de la cachaza en la alimentaci
´
on animal ha emergido como una alter-
nativa complementaria dentro de los esquemas de aprovechamiento integral de residuos agroindustriales.
En este contexto, su incorporaci
´
on en dietas pecuarias, generalmente en combinaci
´
on con otros subpro-
ductos, ha demostrado resultados favorables en t
´
erminos de ap orte nutricional. La cachaza presenta
aproximadamente un 87,3% de materia seca, 11,18% de prote
´
ına cruda, 33,94 % de Ąbra cruda, 12,25%
de cenizas y un valor energ
´
etico metabolizable de 358,59 kcal/100 g, adem
´
as de contenidos relevantes
de calcio (1,75%) y f
´
osforo (0,32%). Estudios de digestibilidad in vitro han reportado valores superiores
al 65 %, lo que evidencia su viabilidad como insumo alimenticio, contribuyendo simult
´
aneamente a la
reducci
´
on de residuos y al fortalecimiento de la econom
´
ıa circular en la cadena productiva azucarera.
Desde la perspectiva energ
´
etica, la cachaza se reconoce como una fuente importante de biomasa
debido a su alto contenido de materia org
´
anica y s
´
olidos suspendidos. De acuerdo con el Ministerio
de Agricultura, Ganader
´
ıa y Pesca, este residuo posee un valor energ
´
etico considerable que puede ser
aprovechado mediante diversas tecnolog
´
ıas, entre ellas la digesti
´
on anaer
´
obica, la combusti
´
on directa
Bracamonte A. ValorizaciÂon integral de la cachaza como recurso en la industria azucarera
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